Historias y leyendas PDF Imprimir E-mail

LEYENDA DE LUTIA

escipion

La historia se sitúa en el año 133 A.C. durante el cerco y asedio de Numancia. El ejército romano, mandado por Publio Cornelio Escipión (El Africano) esperaba tomar la ciudad.

El héroe Retógenes, acompañado de cinco numantinos consiguió atravesar las líneas enemigas y fue en busca de ayuda al pueblo de Lutia. Enterado Escipión, y como castigo les cortó la mano derecha a los 400 jóvenes lutenses.

Cuenta la leyenda que la ciudad de Lutia se encontraba en lo que hoy es Viniegra y el monte conocido como El cerro de la Traición (en la sierra de Urbión) es el lugar donde fueron entragados los jóvenes.

Esta teoría es difícil de sostener si tenemos en cuenta algunos datos como: el origen Arévaco del pueblo lutense, la distancia a que se sitúa en algunos libros de historia, la cantidad de jóvenes...


lutia

En cualquier caso forma parte de las historias que desde años han ido pasando entre distintas generaciones de viniegreses. Y como decía el tío Florián: "nos cuesta menos creerlo que ir a investigarlo"


LA LAGUNA DE URBIÓN

laguna
Laguna de Urbión

Se cuenta que la laguna de Urbión no tiene fondo, y está comunicada con el mar. Incluso a finales del s. XIX (1894) se decía que unos maderos que flotaban en el agua pertenecían al barco "Reina Regenta", que naufragó en Gibraltar.

Otra creencia es que cuando hay tempestad en el mar se agitan las aguas de la laguna. La iglesia se vió obligada a intervenir ante el dicho de que las personas que se acercaban eran tragadas por una fuerza misteriosa.

Una expedición científica dejó claro que la profundidad máxima está entre 5 y 8 metros. Hoy en día quedan pastores que pasan muchas jornadas junto a la laguna y dudan de estos datos.


LÁGRIMAS DE SAN MILLÁN

Nos situamos en San Millán, una ermita en el camina a Urbión, aproximadamente a una hora de Viniegra. Cerca de la ermita hay una gran cascada natural, el Chorrero y junto a él, una cueva. Se dice que allí vivió San Millán.

Cuenta la leyenda que San Millán y Santa Áurea (patrona de Villavelayo) eran novios y riñeron en lo que hoy es la Venta de Goyo, y cada uno se fue hacia un valle. San Millán, triste por lo ocurrido, cuando subía hacia la cueva, iba llorando y esas lágrimas se secaron y hoy se pueden encontrar en el camino que lleva a la ermita.

El primer sábado de agosto, se celebra la romería a la ermita de San Millán. Es tradición al subir hacia la ermita, ir buscando las lágrimas de San Millán (que en realidad son trocitos de cuarzo).


LA TUMBA DE SANTA MARINA

En la entrada al pueblo hay un sepulcro que se dice que fue de Santa Marina. Junto a ese lugar, existió una ermita de la que no queda rastro alguno.

sta_marina

*Nuestro agradecimiento a Juan M. Salas por su colaboración


Última actualización el Viernes, 19 de Febrero de 2010 16:18